Reflexiones para la Vida #2

Juan 13:13 “Ustedes me llaman Maestro y Señor y tienen razón, porque es lo que soy. Y, dado que yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Les di ejemplo para que lo sigan. Hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes”.

Una de las características mas hermosas que tenia Jesús es que sabia quien era y la autoridad que le había sido dada. Lo mas importante es que teniendo todo el poder que le asistía nunca sintió temor al tener que humillarse.
Cuando estamos seguros de quien somos, no hay cabida para la vergüenza en el momento que nos toque rebajarnos de nuestra condición de privilegio.
La porción de hoy nos muestra a Jesús realizando un acto de servicio extremo, encomendado principalmente a los esclavos; como lo era lavar los pies de sus amos.
Cuando el maestro se humillo para llevar a cabo esta acción con sus discípulos lo hizo para sentar un precedente y modelar un acto de servicio que cada uno de ellos debía reproducir.
Esa acción no le restaba méritos al Maestro ya que el sabia quien era, el no tenia complejos de superioridad como algunos lideres modernos; sencillamente a través del lavatorio de los pies estaba demostrando que debemos servir a todas las personas y no solo a las que me pueden beneficiar o promover.
Dice la palabra que tenemos que amar al ser humano sin hacer acepción, es esa la tarea que quizás mas nos cuesta realizar.
Que en este nuevo día no estemos tan pendientes de lo que Dios nos pueda dar, sino de  lo que nosotros podamos darle a el.
Te aseguro que lo mas valioso para el Padre, es tu vida.

Es momento de presentarla a el como una ofrenda de olor fragante.

Que Dios te bendiga en este nuevo día.

Federico Quintana Guerrero
Desde Cali, Colombia.

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